"El artista debe dejarse estimular por las manchas de humedad que salen en las paredes (...) donde podremos ver todo tipo de escenas, paisajes, siluetas,..." Leonardo da Vinci
Logos vs. Mithos. "En su esfuerzo por cumplir su función y poner orden al caos del mundo, los mitos y las teorías científicas operan según un mismo principio. Se trata siempre de explicar el mundo visible mediante fuerzas invisibles, de articular lo que se observa con lo que se imagina." François Jacob
Picasso rompió la forma, Pollock la deshizo del todo. A partir de la desfragmentación de Pollock el arte es dominado por el caos. Mis obras nacen a partir de la comprensión de unas leyes universales de la naturaleza, la de la posibilidad de recomponer la forma a través de un procedimiento tan simple como la simetría. Las nubes, el barro, son ejemplos cotidianos de estructuras naturales caóticas. Simetrizando el caos obtenemos un nuevo orden. Simetrizando el caos del arte obtendremos nuevas formas y un nuevo punto de partida.
Mis obras no salen a partir de ninguna habilidad especial, si no que nacen a partir de la comprensión de una ley universal de la naturaleza, la de la posibilidad de recomponer el caos a través de un procedimiento tan simple como el de la simetría. Las nubes o el barro son ejemplos cotidianos de estructuras naturales de formación aparentemente caótica. Simetrizando este caos obtendremos un nuevo orden y una nueva forma. Esto demuestra que todos los seres vivos somos simetrías de este caos natural, de aquí que al experimentar con imágenes de nubes, por ejemplo, obtenemos una y otra vez caras atribuibles a animales o incluso siluetas. Parece demostrarse, entonces, que estas estructuras caóticas de formación natural no lo son tanto en realidad. Un experimento sencillo consiste en simetrizar un cuadro de Pollock donde realmente se muestra un caos pictórico sin ninguna pauta ni repetición. Difícilmente obtendremos imágenes reconocibles, con lo que se puede deducir que el mundo no es caos sinó otro tipo de ordenación de la materia no tan evidente y que sigue invariablemente las leyes de la gravedad. En definitiva, nuestro aspecto como seres vivos se basa en una simetría de los caminos dejados por el agua.